El error más común al poner precio como autónomo es comparar tu tarifa con el sueldo por hora de un asalariado. Tu precio tiene que cubrir tus gastos, la cuota de autónomos, los impuestos, las horas que no puedes facturar y tus vacaciones. Con el método de esta guía, para ganar 2.000 € limpios al mes necesitarías cobrar unos 35 a 38 € por hora.
Paso 1: cuánto necesitas facturar al mes
Empieza por el final: cuánto quieres que te quede limpio cada mes. A partir de ahí suma tus gastos, la cuota de autónomos y el IRPF. Hacerlo a mano es complicado, porque la cuota sube con tus ingresos y el IRPF es progresivo, así que usa la calculadora de cuánto tengo que facturar. Por ejemplo, para ganar 2.000 € limpios con 300 € de gastos al mes, necesitas facturar unos 3.188 € al mes sin IVA.
Paso 2: cuántas horas puedes facturar de verdad
Un mes tiene unas 160 horas laborables, pero no todas son facturables. Buscar clientes, hacer presupuestos, facturar, llevar tus cuentas, formarte o responder correos también es trabajo, y nadie te lo paga directamente. Lo habitual es que solo entre el 60 % y el 70 % de tu tiempo sea facturable, es decir, unas 100 horas al mes.
Paso 3: divide, y ajusta por vacaciones
| Facturación necesaria al mes | 3.188 € |
| Horas facturables al mes | 100 h |
| Precio mínimo por hora | 31,88 € |
| Ajustado para un mes de vacaciones (× 12 / 11) | 34,78 € |
| Con un 10 % de colchón para imprevistos | 38,26 € |
El ajuste de vacaciones es imprescindible: si quieres un mes libre al año, tienes que ganar en 11 meses lo de 12. El colchón cubre meses flojos, clientes que pagan tarde o una baja por enfermedad, que como autónomo se cobra solo en parte (lo explicamos en la guía de la baja por enfermedad).
Paso 4: contrasta con el mercado
El cálculo anterior te da tu precio mínimo, por debajo del cual pierdes dinero. Después compáralo con lo que cobran otros profesionales de tu sector y tu nivel de experiencia. Si el mercado paga más, no hay razón para cobrar menos. Si paga bastante menos, quizá necesites especializarte, reducir gastos o replantear el tipo de cliente al que te diriges.
¿Por hora o por proyecto?
Aunque calcules tu tarifa por horas, no siempre conviene presentarla así. Para trabajos con un alcance claro, un precio cerrado por proyecto suele gustar más al cliente y te premia si trabajas rápido. Para calcularlo, estima las horas, multiplícalas por tu tarifa y añade un margen para imprevistos y revisiones. Y deja siempre por escrito qué incluye el precio y qué no.
Preguntas frecuentes
¿El precio por hora lleva IVA?
Tu tarifa se calcula sin IVA, y al facturar se añade el IVA correspondiente, normalmente el 21 %. Cuando des un presupuesto, deja claro si el precio incluye IVA o no. Puedes comprobar el total con la calculadora de facturas.
¿Cada cuánto debería revisar mis precios?
Al menos una vez al año, teniendo en cuenta la inflación, tus nuevos gastos y tu experiencia. Subir un poco los precios cada año suele ser mejor que una gran subida de golpe.
¿Y si mis clientes no aceptan ese precio?
Antes de bajarlo, revisa si puedes reducir costes, ganar eficiencia o buscar clientes que valoren más tu trabajo. Trabajar por debajo de tu precio mínimo significa, en la práctica, perder dinero o renunciar a vacaciones y colchón.
Cálculos realizados con los tramos de cotización de 2026 y una estimación del IRPF con la escala general. Última actualización: septiembre de 2026.