Una factura de autónomo debe incluir una serie de datos obligatorios: número, fecha, tus datos y los del cliente con NIF y domicilio, la descripción del servicio, la base imponible, el IVA y, si corresponde, la retención de IRPF. Si falta alguno, tu cliente puede tener problemas para deducirla y tú, para justificarla ante Hacienda.
Datos obligatorios de una factura completa
- Número y, en su caso, serie: correlativos. Puedes usar series distintas (por ejemplo, una por año), pero sin saltos ni repeticiones.
- Fecha de expedición y, si es distinta, fecha en que se realizó el trabajo.
- Tus datos: nombre y apellidos, NIF y domicilio.
- Datos del cliente: nombre o razón social, NIF y domicilio.
- Descripción de los servicios o productos, con su precio unitario si procede.
- Base imponible, tipo de IVA aplicado y cuota de IVA.
- Retención de IRPF, si facturas como profesional a una empresa u otro autónomo.
- Total a pagar. Si la operación está exenta de IVA, hay que indicar el motivo o el artículo de la ley que lo justifica.
¿Tienes dudas con los importes? La calculadora de facturas te da el desglose exacto de base, IVA, retención y total, o el precio que tienes que poner para cobrar una cantidad concreta.
Cuándo hay que emitir la factura
Lo normal es emitirla al terminar el trabajo o al entregar el producto. Si tu cliente es una empresa o un autónomo, tienes de plazo hasta el día 16 del mes siguiente a la operación. Conviene no retrasarlo: la fecha de la factura determina en qué trimestre declaras el IVA.
Facturas simplificadas y rectificativas
La factura simplificada (el antiguo ticket) lleva menos datos y se puede usar, en general, para importes de hasta 400 € con IVA, o de hasta 3.000 € en ciertos sectores como el comercio minorista o la hostelería. Si tu cliente es una empresa y quiere deducirse el IVA, necesitará una factura completa.
La factura rectificativa sirve para corregir una factura ya emitida: un error en los datos, un descuento posterior o una devolución. Nunca se borra ni se modifica la factura original; se emite una nueva, con su propia serie, que hace referencia a la anterior.
Verifactu: qué cambia y cuándo
Verifactu es el sistema que obliga a que los programas de facturación cumplan unos requisitos técnicos para que las facturas no puedan alterarse, con un código QR que permite verificarlas en la Agencia Tributaria. Tras el último aplazamiento, será obligatorio para los autónomos a partir del 1 de julio de 2027 y para las sociedades desde el 1 de enero de 2027. Si facturas con un programa, asegúrate de que tu proveedor lo adapte a tiempo; si facturas con Word o Excel, conviene ir pensando en cambiar a un programa de facturación.
No hay que confundir Verifactu con la factura electrónica obligatoria entre empresas y autónomos, que es otra obligación distinta con su propio calendario, todavía pendiente de desarrollo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo que guardar las facturas?
Como mínimo cuatro años a efectos fiscales, que es el plazo que tiene Hacienda para revisar tus declaraciones. Muchos asesores recomiendan conservarlas seis años.
¿Puedo hacer facturas con Word o Excel?
Hasta que Verifactu sea obligatorio, sí, siempre que incluyan todos los datos exigidos y la numeración sea correlativa. A partir de julio de 2027 necesitarás un programa de facturación adaptado.
¿Qué pasa si me equivoco en una factura?
Emite una factura rectificativa que corrija la original. Si el error afecta al IVA ya declarado, tendrás que tenerlo en cuenta en el modelo 303 del trimestre correspondiente.
Fuentes: Real Decreto 1619/2012 (Reglamento de facturación), Real Decreto 1007/2023 y Real Decreto-ley 15/2025 (BOE), Agencia Tributaria. Última actualización: septiembre de 2026.